lunes, 20 de noviembre de 2017



Que los tiren a la hinchada

El día en que alguien de su confianza terminó con su vida, Valentina Walter estaba cumpliendo nueve años. Esa circunstancia la puso a salvo del implacable juicio que suele caer sobre las adolescentes que son violentadas, por ejemplo, a la salida de un baile.
La ira se desató, en cambio, sobre el homicida, un hombre de 22 años que abusó de ella antes de matarla y que terminó por confesar el crimen a los pocos días. Y como suele pasar cada vez que un crimen horrible toma estado público, los reclamos de justicia se transformaron rápidamente en pedidos de linchamiento. En la ciudad de Rivera los vecinos se amontonaron en todas y cada una de las instancias judiciales; llegaron hasta la escena del crimen, se acercaron a la reconstrucción y esperaron en la puerta del juzgado. Acompañaron a la familia en el cementerio y después marcharon nuevamente hasta la sede judicial para expresar sus sentimientos, que, como es fácil comprender, eran de tristeza, pero sobre todo eran de furia. Muchos no conocían a la niña ni a su familia, pero estaban ahí para pedir el linchamiento del asesino, porque la Justicia no podría nunca estar a la altura de la barbarie que había sido cometida. Un ignoto político de San José anunció su voluntad de recolectar firmas para pedir el endurecimiento de las penas, y una vedette que también es conductora de televisión expresó en su cuenta de Twitter su deseo de que el asesino fuera “entregado al pueblo”. No es la primera vez que una figura popular hace reclamos de este tipo, y tampoco es la primera vez que el coro de indignados se hace eco de un reclamo punitivo que prefiere saltearse las tediosas y resbaladizas etapas procesales y pasar directamente a los bifes.
Es perfectamente comprensible la furia. No hay cómo no entender el dolor y el espanto; cómo no sentir, una vez más, la sorpresa y el miedo. Pero justamente por eso, porque no es la primera vez, porque se repite siempre de modo más o menos igual, es que deberíamos exigirnos otra reflexión. Deberíamos entender de una vez que si Valentina está muerta no es porque, sencillamente, algún mal espíritu encarnó en su vecino de al lado. Al contrario, si el vecino de al lado aprovechó su fragilidad y su inocencia y abusó de ella es porque, de algún modo, se sintió habilitado. Porque la vio como un objeto, como algo que es posible arrebatar si las circunstancias lo facilitan. Porque las mujeres –y eso incluye a las niñas– son una cosa que se puede codiciar y manotear, un botín que se reparten los ejércitos y una mercancía que se puede traficar de las más diversas formas. Claro que ese hombre de 22 años que aprovechó la indefensión de una niña de nueve seguramente no pensó nada de esto. Lo más probable es que haya actuado movido por el impulso y por la oportunidad; como dicen, la ocasión hace al ladrón. Pero justamente, si él fue un ladrón, ella fue un objeto. La insistencia del feminismo en la tipificación de la violencia de género no es caprichosa ni delirante.
La cultura patriarcal y el capitalismo de mercado no son la manía de un grupo de conspiradores: son el aire que respiramos y la trama de sobreentendidos que legitiman –o no– nuestras conductas. La rapiña y la apropiación son las formas ilegales y violentas que algunos se dan para conseguir lo que otros, movidos por los mismos impulsos, consiguen legalmente. Y en ese esquema de codicia y apropiación las mujeres y las niñas –y hasta los niños– son mercancía.
No hay gran diferencia entre abusar de un niño y linchar a un abusador. En cualquiera de los dos casos hay un impulso incontenible y una situación de poder que es favorable a una de las partes. El más débil es sacrificado al apetito del más fuerte.
La nación más triste, dice Caetano Veloso en una canción, se compone, en sus peores épocas, de posibles grupos de linchadores. Para una sociedad sin ganas de mirarse al espejo no hay nada tan terapéutico como una buena faena colectiva de destrucción justiciera.
Por alguna razón, en los últimos tiempos ha crecido el rumor de que los homosexuales y las feministas imponen la agenda y acosan a los hasta ahora respetados padres de familia. No son pocas las voces que se van alzando para reclamar que alguien ponga coto a tanto relajo, y ya es posible ver cómo los bandos se arman en contra del alocado empoderamiento de algunos sectores que solían ser tímidos y discretos.
 (20 • nov. • 2017 | Escribe: Soledad Platero –La diaria)



Compartimos con ustedes, la Declaración final del Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo realizado en Montevideo, los días 16 al 18 de noviembre:

1.Los movimientos, organizaciones sociales y diversas expresiones del campo popular de las Américas, herederos y protagonistas de las luchas contra el imperialismo y los regímenes militares en América Latina y El Caribe, que nos levantamos contra la agenda neocolonial de libre comercio, privatización, saqueo y pobreza representada en el derrotado proyecto del ALCA, reafirmamos los principios de solidaridad e internacionalismo que nos unen, así como el compromiso de seguir luchando por una transformación sistémica contra el capitalismo, el patriarcado, el colonialismo y el racismo.

2.Reunidos en el Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, realizado en Montevideo, Uruguay, entre los días 16 al 18 de noviembre, luego del intenso intercambio de experiencias y luchas,ratificamos la agenda unitaria y de articulación de fuerzas sociales y políticas que acordamos en el Encuentro de La Habana, en noviembre de 2015.Reafirmamos la necesidad de re articular las diversas alternativas e iniciativas populares para enfrentar el modelo de dominación capitalista neoliberal.

3.El avance del Capital sobre los pueblos y sus territorios nos muestra que capitalismo, racismo y patriarcado forman un modelo entrelazado de múltiples dominaciones. La nueva ofensiva de fuerzas neoliberales profundiza los mismos mecanismos de acaparamiento de territorios, saqueo de los bienes comunes, explotación del trabajo y control de los cuerpos. Las tasas de ganancia son garantizadas por ajustes que se sostienen sobre más trabajo sin derechos y sobrecarga de trabajo no pagado de las mujeres, que garantizan que la vida se sostenga en el marco de la precarización acelerada de sus condiciones de vida. Las Empresas Transnacionales (ETN), y las elites nacionales asociadas, son las mayores beneficiarias del modelo de globalización neoliberal. La arquitectura de esta dominación se expresa en los tratados de libre comercio y de inversión de nueva y vieja generación cuyo garante es, entre otros, la Organización Mundial de Comercio (OMC).

4.A su vez, el sistema de endeudamiento perpetuo es un mecanismo de dominación, de condicionamiento del modelo productivo y de expropiación de los recursos públicos y bienes colectivos, al mismo tiempo que profundizan el lucro de las elites locales, cada vez más corruptas y dependientes del sistema financiero internacional.


5.Esa misma alianza es la que agudiza la disputa entre el proceso de acumulación permanente del capital y los procesos de sostenibilidad de la vida, generando una explosión de conflictos socio-ambientales en la región, facilitando el acaparamiento de tierras y el desplazamiento de grandes masas de campesinas y campesinos y pueblos originarios, creando una crisis migratoria, ambiental y alimentaria. Al profundizar los procesos de financierización de la economía y de la naturaleza, se 2están destruyendo las bases nacionales y las competencias soberanas de los estados para desarrollar políticas públicas ambientales y laborales en favor de los pueblos.

6.Las instituciones de la democracia formal y el ejercicio de los derechos humanos se han convertido en un obstáculo para esa dinámica del capital. Eso explica la reducción de los espacios de la democracia, el desconocimiento de la voluntad popular, la criminalización y judicialización de la política, cuyo expresión culminante, entre otros, ha sido el golpe parlamentario, jurídico y mediático contra la presidenta Dilma Rousseff y la pretensión de impedir la candidatura del expresidente Lula da Silva en Brasil.

7.El proceso de monopolización, concentración y control de la información y la tecnología por parte de corporaciones mediáticas, con ramificaciones hacia otras ramas de la economía, es un atentado a las bases de la democracia. Ya que en un mundo globalizado quien controle y distribuya la información tiene poder incluso por sobre los poderes políticos y la soberanía popular.

8.La derecha continental pretende avanzar en la precarización de las relaciones laborales y la eliminación de la negociación colectiva, la desregulación de las contenidas en las reformas brasileñas y argentinas, así como la ofensiva de la patronal uruguaya contra la negociación colectiva en la OIT, son claros ejemplos de esa estrategia.

9.Este nuevo avance conservador y reaccionario refuerza discursos de odio y misoginia concretizados en prácticas racistas y discriminatorias contra afrodescendientes, pueblos originarios, migrantes y la población joven de los sectores populares. El control sobre los cuerpos y la sexualidad se impone con feminicidios, criminalización del aborto, violencia contra las mujeres y la población LGBTI. Las políticas xenofóbicas, racistas y de criminalización de los migrantes que se han instalado en el discurso político en EE.UU y la Unión Europea, son peligrosamente imitadas por la derecha fascista de América Latina y el Caribe.

10.A esto hay que sumarle el ataque a los derechos humanos, la criminalización de los movimientos populares, el asesinato y la desaparición de líderes y lideresas sociales. La impunidad del terrorismo de estado de ayer se convierte en base fundante de la impunidad de hoy del gran capital.

11.Como parte de esa avanzada, el gobierno de los EE.UU. pretende reforzar su influencia imperial en la región y despliega una política de intervencionismo abierto que, utilizando todos los dispositivos diplomáticos, culturales, económicos y militares, ataca la soberanía de los países de la región. La estrategia de militarización a través de la ampliación de bases militares y la presencia de tropas con ejercicios “humanitarios” ocultan la pretensión de control territorial sobre los bienes comunes estratégicos de la región. La permanencia de fuerzas de seguridad extranjeras en Haití, como parte de la nueva misión de la ONU, Misión de Naciones Unidas para la Justicia de Haití (MINUJUSTH), continua la ocupación de ese pueblo y responde a esta misma lógica.

12.Esta estrategia imperial se condensa en la guerra multidimensional contra Venezuela, que tiene momentos de violencia paramilitar, de bloqueo económico, asfixia financiera, sanciones internacionales, criminalización mediática y aislamiento diplomático.

13.El grave incumplimiento de los acuerdos de La Habana que pone en serio peligro al proceso de Paz en Colombia y profundiza la violencia en la ocupación de territorios por parte de fuerzas paramilitares, con el recrudecimiento de los asesinatos cada vez de líderes sociales populares. A su vez se ve estancado el proceso de dialogo con el ELN por parte del gobierno, que desconoce al mismo tiempo la participación de los sectores agrarios, campesinos y afros en dicho proceso.

14.Por otro lado, el imperialismo continua el ataque a los procesos que mantienen gobiernos progresistas y de orientación popular, recrudece el criminal bloqueo contra Cuba y hace retroceder el proceso de normalización de las relaciones entre EEUU y la isla; toma medidas contra el gobierno de Nicaragua; impulsa el sabotaje a la gestión del gobierno de El Salvador; y asedia al gobierno de Bolivia.

15.También se ve amenazada la nueva institucionalidad regional impulsada los últimos años, como UNASUR y CELAC, que aun con déficits en sus contenidos y participación, constituyen esfuerzos importantes hacia una integración no subordinada a la política de EE.UU., hacia la región. Así mismo denunciamos los retrocesos que afectan el proceso de Mercosur y lo reorienta a la agenda del neoliberalismo.

16.Reivindicando las importantes conquistas sociales y políticas obtenidas por los gobiernos populares en los últimos años, reconocemos limitaciones que enfrentamos en estos procesos, especialmente la falta de reconocimiento de la importancia de la movilización social organizada para avanzar en esa transformación y superar la lógica depredadora del sistema capitalista.

17.Desde Montevideo y bajo el influjo enriquecedor de haber compartido las diferentes experiencias de lucha y resistencia y creatividad, de comunidades, colectivos y organizaciones que construyen formas diversas de enfrentamiento al poder del capital y de alternativas solidarias desde y para los pueblos, ratificamos nuestra apuesta a la Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, como proceso amplio, diverso, plural y unitario y espacio de articulación de las resistencias y alternativas de nuestros pueblos.

18.Es fundamental reforzar la acción política de movilización, organización y lucha desde las fuerzas populares para construir las democracias verdaderas e impulsar un proyecto político de unidad de transformación de carácter popular en América Latina y el Caribe. No puede haber democracia sin participación, sin distribución de la riqueza, sin acceso a la información y la justicia.

19.Continuaremos luchando por la integración de nuestros pueblos y naciones reivindicando nuestra diversidad cultural, social, política y económica, colocando en el centro los derechos de los pueblos.

20.Enfrentaremos la ofensiva reaccionaria, afirmando la libre circulación de las personas y el reconocimiento de la ciudadanía universal.

21.Asumiremos la defensa innegociable de la autonomía y libertad de las mujeres, la lucha para poner fin al feminicidio y todas las violencias machistas, también afirmamos el derecho al aborto legal, público y seguro.

22. Enfrentaremos a las empresas transnacionales y sus estrategias de captura y sometimiento de las instituciones democráticas, promoviendo acciones concretas para reducir el espacio que tienen para evadir y eludir sus responsabilidades.

23.Nos movilizaremos para que se establezcan instrumentos nacionales e internacionales que impidan que los derechos de las empresas tengan primacía sobre los derechos humanos y de los pueblos, participando del proceso para la adopción de un Tratado Internacionalmente Vinculante sobre Empresas Trasnacionales y DDHH.

24.Impulsaremos una integración popular que respete la diversidad de nuestras culturas. Que se construya desde la participación protagónica de nuestros pueblos. Que defienda la paz y la autodeterminación en nuestros territorios, libre de bases militares e intervencionismos, con complementariedad de las economías y relaciones de solidaridad y cooperación.

25.Continuaremos reivindicando la reforma agraria integral y popular, como proceso que garantice a los y las campesinas el acceso a la tierra, el agua y el territorio así como la protección de la semilla criolla, y de los saberes ancestrales fomentando de esta manera el desarrollo de la soberanía alimentaria y la agroecología para alimentar a nuestros pueblos.

26.Continuaremos impulsando la articulación de nuestros medios alternativos y populares bajo una estrategia de comunicación coordinada y también sostendremos la lucha por la democratización de la comunicación en cada uno de nuestros países como una forma de limitar el poder mediático en la región. Enfrentaremos el poder de las transnacionales defendiendo la internet libre y las tecnologías libres.

27.Mantendremos nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela y su derecho soberano a desarrollar su proyecto social, político y económico sin agresiones, ni injerencias, con garantía de la paz y el respeto de sus instituciones.

28.Desde Montevideo, convocamos a todos los actores sociales que no hacen parte de la Jornada y a las fuerzas políticas del continente para construir de conjunto una estrategia que nos permita fortalecer la movilización popular y las luchas en la región.

29.Ese camino de unidad es condición para trascender los marcos de la economía dominante y plantear otras formas de organizar las relaciones sociales, productivas y reproductivas que, asentadas en la igualdad, la solidaridad y la justicia social y ambiental, construyan la soberanía alimentaria y energética de nuestros pueblos y la vida digna en nuestros territorios.

En Tal sentido nos convocamos a:

1.Movilizarnos para repudiar la Cumbre Ministerial de la OMC en Buenos Aires en diciembre de 2017.
Año 2018

2.Movilización unitaria de todos los movimientos el 8 de marzo

3.Estar presentes y colocar nuestra agenda contra el libre comercio y las transnacionales en el Foro Mundial Alternativo del Agua (FAMA), Brasilia, marzo.

4.Movilización unitaria de todos los movimientos el 1ero. De mayo.

5.Movilizarnos para denunciar la realización de la Cumbre de las Américas en Lima, en junio de 2018, como escenario en el que se pretende reinstalar la agenda de dominación neocolonial e imperialista en el continente.

6.Organizar nuestra acción unitaria alrededor de la Cumbre del G20 en Argentina, segundo semestre de 2018.

7.Finalmente llamamos a todos los pueblos del continente a movilizarnos de manera unitaria, combativa y solidaria en todos nuestros países la semana del 19 al 25 de noviembre, reivindicando la agenda acordada en el Encuentro de Montevideo, como expresión de la acción de nuestros pueblos en Defensa de la Democracia y Contra el Neoliberalismo.

Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, 18 de noviembre de 2017, Montevideo, Uruguay

domingo, 19 de noviembre de 2017

Amnistía Internacional (AI) emitió una declaración en la que se refiere al reciente fallo de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) que declaró inconstitucionales los artículos 2º y 3º de la Ley 18.831, “que impiden computar plazo alguno de prescripción para los llamados ‘delitos de terrorismo de Estado’”.
El fallo, dado a conocer por la diaria el 25 de octubre, alcanza a un caso concreto de denuncias por torturas en el Regimiento de Caballería Blindado Nº 5 de Tacuarembó, denunciado en el Juzgado Letrado de Primera Instancia de ese departamento, y beneficia principalmente al indagado José Nino Gavazzo, preso desde 2006, condenado por 28 delitos de homicidio muy especialmente agravado y que cumple prisión domiciliaria por razones de salud.
Para AI, con este fallo la SCJ “ha puesto prácticamente fin a la acción judicial entablada por una víctima de tortura y otros delitos, consagrando así la impunidad”. La organización reitera “que los crímenes cometidos en Uruguay en el período del gobierno militar son imprescriptibles ‘cualquiera que sea la fecha en que se hayan cometido’, tal como lo establece la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad, de la que Uruguay es Estado parte”. Además, expresa que la Corte Interamericana de Derechos Humanos “ha refrendado esta postura en el caso Gelman contra Uruguay, sosteniendo la imprescriptibilidad de las ‘graves violaciones de derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas’”, y recuerda “a las autoridades estatales del Uruguay que, tal como lo determina la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, no pueden invocar disposiciones de su derecho interno como justificación para incumplir un tratado”.
Fuente: La Diaria


ANALISIS, MOVILIZACION Y PROPUESTA

Cuatro carpas con ejes temáticos, fueron el eje central de la movilización continental Encuentro en Montevideo. Unas 700 personas en cada uno de los espacios analizaron y propusieron iniciativas en relación a ejes temáticos rerferidos a Libre Comercio, Transnacionales, Democracia y soberanía y el último destinado a  Integración.
Según pudo saber el Portal, mañana sábado se emitirá una síntesis documental de las distintas posturas manejadas en los intercambios sobre temas de interés común. Se procura por estas horas, alcanzar un documento breve, que resume la amplia gama de definiciones y realidades que se vienen escuchando y compartiendo en las cuatro carpas.
Una de las más claras decisiones que ya se puede adelantar, refiere a la necesidad de comenzar a diagramar el camino a recorrer de cara al próximo encuentro continental del 2018 y especialmente, definir acciones concretas que acompañen a los compañeros de las organizaciones sindicales y sociales de Argentina ante la reunión en Buenos Aires de la Organización Mundial del Comercio el próximo 10 de diciembre.
Fernando Gambera, secretario de relaciones internacionales del PIT-CNT, señaló al Portal que se ha establecido el espacio para que la mayor cantidad de participantes manifiesten sus puntualizaciones vinculadas a los ejes temáticos, en intervenciones de tres minutos. “Cada uno de los ámbitos de trabajo temático cuenta con un equipo de relatores encargados de sintetizar las posturas y planteamientos que confiamos se verá reflejado en la asamblea de este sábado que funcionará desde las 9 y 30 de la mañana hasta la 1 del mediodía en que se cerrará este encuentro”. La idea es que la declaración del sábado refleje los énfasis que se han venido sosteniendo en los aspectos comunes de lucha continental, asumiendo que hay distancias entre las problemáticas que refieren a luchas campesinas, otras que son asuntos de índoles sindical y gremial, temas de agendas de derechos de los colectivos LGTB, y muchas más. “Queremos que la declaración no sea extensa, y que sea contundente y de fácil difusión a través de los más amplios canales de comunicación que disponemos”. Gambera adelantó al Portal que la hoja de ruta o plan de trabajo será una de las conclusiones más relevantes que saldrá de este encuentro, de cara al futuro, “marcando prioridades para los trabajadores y todos los militantes sociales del continente para coordinar movilizaciones en distintos países durante el 2018”.   
Bertha Zúñiga, hija de la asesinada activista hondureña Berta Cáceres, fue una de las muchas presencias internacionales que llegaron a Montevideo y participaron de las carpas de discusión y análisis. Otro de los puntos centrales de las actividades del Encuentro en Montevideo será el homenaje a Fidel Castro, a un año de su muerte, que se desarrollará al como cierre artístico y cultural de hoy viernes.
Si bien de cara al futuro la mirada está puesta en el 2018 y ya se piensa cómo se coordinarán acciones en el continente y en los distintos países, es un hecho que habrá una inminente demostración colectiva continental de movilización en Argentina el próximo 10 de diciembre para rechazar la reunión de la Organización Mundial del Comercio.
Los medios de comunicación se nos han adueñado de la cosa en sí. 
 
Que la violencia es negocio, que la guerra es negocio, que la inseguridad también lo es; no lo voy a descubrir yo. La gran zafra la tuvieron en la semana “los grandes” medios de prensa del país. Se han convertido intencionalmente en sujetos trascendentales (al estilo Kanteano). Nos muestran lo peor, para hacernos brotar lo peor de nosotros, ese mismo instinto de aniquilar, de hacer sufrir y de ese modo casi sin darnos cuenta igualarnos al propio delincuente, en una especie de síndrome de Stocolmo. De ese modo lograr que todo parezca peor cada día. “Esto esta cada día peor” se suele escuchar “no sé donde vamos a terminar” rematan otros, algo así como el fin de la historia de Fukuyama.. Los “grandes medios” son afectos (y nos arrastran con ellos) a los principio de Goebbels (el jefe de propaganda nazi) que nos ordena “Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque” o aquella otra que dice “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto” y de este modo “Llegar a convencer a mucha gente de que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad”. La violencia no es la niña ultrajada y muerta, eso es la punta del iceberg, que no se soluciona ultrajando y matando a su matador. La violencia que no nos muestran los medios de comunicación, no nos muestran la realidad real, nos muestran la que construyen; es el polvo que nos trae estos lodos. La verdadera violencia, la verdadera que explica ésta otra que nos muestra el informativo, es que el hambre en el mundo creció un 38%, la violencia que sufren los niños cuando se los excluye por pobres o por ser de discapacitados, la que sufren las mujeres por una concepción machista de la sociedad, la que sufren los pobres cuando se los hecha a los márgenes de las ciudades, la violencia inmanente del contrato de trabajo. Los medios de comunicación se nos han adueñado de la cosa en sí y no nos dimos cuenta, nos hacen vivir en mundos irreales.