domingo, 23 de junio de 2024

El individuo en el derecho del trabajo

 

En todas las ramas del pensamiento se debería hacer patente el esfuerzo por situar al hombre en el centro de cualquier tipo de reflexión. Eso no es, ni mucho menos, casual. Tal intento tiene su raíz en esa profusa necesidad de nuestro tiempo de contentarse no solo con la verificación de hechos o normas, sino de comprender su sentido y ahí precisamente donde se halla su punto de referencia. Este conocimiento jurídico del hombre está íntimamente unido al Derecho del Trabajo. La situación social fundamental de la que surge aquel conocimiento es la dependencia del hombre trabajador. Se trata de una dependencia real, ya que no es el trabajador, sino otra persona, Quién dispone de los instrumentos de trabajo que necesita aquel para trabajar y subsistir. Se trata de una dependencia real, ya que no es el trabajador sino otra persona, quién dispone de los instrumentos de trabajo que necesita aquel para trabajar y subsistir. Se trata de una dependencia personal porque el trabajador no se puede separar de la personalidad del trabajador y, por ello, el acreedor del trabajo no solo tiene derecho a la prestación laboral, sino también a disponer de la persona del obligado a trabajar. Y finalmente, se trata de una dependencia colectiva, porque en la medida precio y circunstancia del trabajo no influye solamente la voluntad del trabajador, sino también son algo decisivo en ello las condiciones fácticas y posibles de los demás trabajadores, que presta servicio con él. Lo que caracteriza este tipo de tendencia frente a otros (esclavitud servidumbre etcétera) es que no se basa de una en una cualificación jurídica del hombre sino que se trata de una situación social en que se encuentra el trabajador en el mundo capitalista. La cuestión de la posición del hombre, en el derecho del trabajo radica en saber cómo se ha de conducir el derecho del derecho respecto a tal dependencia. Las normas características del derecho del trabajo tienen como objeto proteger al hombre trabajador de los efectos sociales de la dependencia que amenaza la propia existencia humana.

Hugo Sinzheimer (1930)

lunes, 17 de junio de 2024

548.000 ocupados (33% del total) percibieron remuneraciones inferiores a 25.000 pesos

En 2023 cerca de 548.000 ocupados (33% del total) percibieron remuneraciones inferiores a 25.000 pesos líquidos al mes por 40 horas de trabajo semanal.

Panorama general

Según el procesamiento de datos que realizó el Instituto Cuesta Duarte, hay 548.000 ocupados que en 2023 percibieron remuneraciones inferiores a 25.000 pesos líquidos al mes por 40 horas de trabajo semanal. En porcentaje, lo anterior supone que el 33% de las personas ocupadas son “veinticincomilpesistas”. Al interior de ese universo, cerca de 166.000 personas no alcanzaron a superar los 15.000 pesos. En el otro extremo de las franjas consideradas, fueron aproximadamente 435.000 ocupados quienes ganaron más de 50.000 pesos líquidos durante el año pasado.

En el caso de los asalariados (que mantienen relación de dependencia), fueron unos 322.000 trabajadores quienes percibieron salarios sumergidos, lo que representa el 27% del total. Del otro lado, fueron cerca de 325.000 los asalariados con ingresos superiores a 50.000 pesos.

Como indica el documento, estas cifras son similares a las vigentes para 2022, pero al considerar 2019 como base de comparación “se observa que el problema se ha intensificado en los últimos años”. En ese sentido, los datos del año pasado evidencian “un retroceso significativo” frente a aquellos registros: en 2019 la proporción de ocupados y asalariados con ingresos laborales sumergidos era del 28,1% y 23,7%, respectivamente, mientras en 2023 era de 32,6% y 26,8%. En otras palabras, hay un incremento de los llamados veinticincomilpesistas del entorno de los 100.000 durante ese período.

Por sexo

En el caso de las mujeres, la problemática es mayor, dado que entre las ocupadas afecta al 35%, guarismo superior al de los hombres (31%). Algo similar sucede en el caso de los asalariados (28% frente a 26% respectivamente).

Por edades

En este caso, los jóvenes son quienes se ven más afectados por el problema de los salarios sumergidos, una dimensión más que evidencia las disparidades laborales que los afectan estructuralmente. Concretamente, el 53% de esta población percibió ingresos inferiores a 25.000 pesos en 2023 (12% no llega a 15.000 pesos). A su vez, 27% de las personas de entre 25 y 39 años también sufre esta problemática.

Por región

El análisis regional indica que los trabajadores del interior son los más afectados por el problema de los bajos ingresos: unos 215.000 asalariados ganaron menos de 25.000 pesos líquidos. En Montevideo, la proporción de trabajadores veinticincomilpesistas ascendió al 20%, es decir, cerca de 106.000 personas.

Por sector

Por último, los trabajadores del sector privado concentran una proporción significativamente más alta de salarios sumergidos frente a los del sector público: el porcentaje de veinticincomilpesistas entre los primeros alcanza a un 33% del total, mientras que en el otro caso es del 5%.

Extraido de La Diaria. Fecha 13 de junio de 2024.

 

miércoles, 1 de mayo de 2024

Un 1° de mayo para defender la libertad sindical.

 

“La magia de esta libertad nació en las entrañas vivas del acontecer social y no del gabinete aséptico y formal del jurista. Se ganó por el pueblo en sus calles-sin metáforas- de la revolución industrial, y se tiene que seguir ganando día a día frente a la represión  en los campos y ciudades del subdesarrollo y en los suburbios fabriles de las sociedades desarrolladas”(Sarthou,2004:15).

Este desenvolvimiento histórico engendró para el mundo jurídico un nuevo sujeto de derecho: el sindicato; una nueva figura de consenso: el convenio colectivo y un nuevo medio de lucha: la vía de hecho juridizada en el derecho de huelga.

Definir de una vez y para siempre la libertad sindical, atrapar el concepto; es imposible. “Los perfiles de libertad sindical como los demás derechos fundamentales han sido tallados progresivamente a lo largo de luchas incesantes, en un prolongado esfuerzo, que ciertamente, no ha terminado aún. Esa progresividad se manifiesta tanto es un constante profundización y extensión, como los mecanismos para su garantía y protección o en la diversificación o aumento de sus contenidos o forma de manifestarse. Eso hace que la libertad sindical, que en el momento histórico de su construcción o reconocimiento como derecho fundamental, tenía solo el contenido de la libertad de constituir organizaciones sindicales, se manifieste hoy de múltiples maneras, que comprenden tanto los derechos de constituir organizaciones sindicales, como los de negociar colectivamente, ejercer el derecho de huelga u otra forma de auto tutela o el de las organizaciones a la inviolabilidad de sus locales y sus documentos. Por lo mismo cualquier enumeración de contenido de la libertad sindical debe entenderse provisoria” (Mantero, 2023:147).

Al decir de Barretto “Tratar de la libertad sindical en su sola dimensión de derecho de las organizaciones de trabajadores es de no estar es de notar una incomprensión elemental acerca de su origen. Lo peculiar es que se trata de una síntesis de derechos individuales y colectivos. Antes que otra cosa configura un derecho fundamental de las personas, reconocido en un amplio repertorio de instrumentos, tratados y declaraciones internacionales, regionales y constituciones de casi todos los países…Sin embargo su definición no es sencilla. En concreto si debiéramos expresar qué cosa es la libertad sindical nos encontraríamos con la misma dificultad que se atribuye a Agustín de Hipona para dar una noción de tiempo: “sé lo que es, pero si me preguntan, no sabría explicarlo”. No es impericia de este escribiente. O no solamente. La libertad sindical encierra una serie de derechos que se encuentran potencialmente listados y pronto para desplegarse como en un movimiento centrífugo” (Ferrizo-Perciballi, 2021:225).

Sin embargo, son posibles de describir, como se ha hecho, las peculiaridades de la libertad sindical uruguaya, su modo de nacimiento y su modo de entenderla por parte de sus hacedores.  En el Uruguay de hoy la libertad sindical, aún con un amplio reconocimiento normativo nacional e internacional, sigue siendo un derecho en construcción por parte de los colectivos de trabajadores; pues es claro que más allá de que es un derecho también reconocido a los empleadores, atañe principalmente a los trabajadores (Zapirain, 2018:293). Un derecho que se ejerce y se defiende siempre en tensión con otros derechos de cuño individualista. Un derecho que le disputa un espacio al mercado, una derecho (libertad) inspirado en otros valores, un derecho muchas veces incomprendido. La libertad sindical es una libertad esencial del mundo contemporáneo una libertad cuyo origen histórico e ideológico está vinculado con la clase asalariada (Zapirain, 2018:293).

 

 


domingo, 14 de abril de 2024

Uruguay es un país mas rico, pero con mas gente pobre.

 

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó los datos de pobreza y desigualdad del 2023. 

Estos datos muestran una tendencia creciente de la desigualdad y un crecimiento de la pobreza a pesar del crecimiento de la economía

Más pobres

Según el INE, el 2023 cerró con la cifra de 348 mil personas pobres, casi 50 mil más que en 2019. De estas 50 mil, 17 mil son menores de 18 años. En términos de hogares la pobreza es 7%, cifra también estancada respecto a 2022 y superior a 2019. 

En todos los tramos etarios que define el informe del INE la pobreza de 2023 es superior a la de 2019, todos ellos en porcentajes de crecimiento superiores al 13%, “pero lo más relevante está en el tramo de 0 a 18 y  particularmente de 0 a 6 que pasó de 17% a 20.1%”, apuntó.  Uno de cada cinco niños es pobre en Uruguay

La pobreza en hogares con jefatura femenina es 8.8%, con jefatura masculina es 4.8%. O sea que hay, claramente, una diferencia en perjuicio de los hogares con jefatura femenina. 

Desigualdad

¿Por qué hay más pobreza si hay más riqueza en el país? La respuesta es clara: porque empeora la situación de desigualdad, la riqueza que se produce se ha distribuido de manera desigual. Lo primero que dice el índice Gini, que es un índice que mide la desigualdad, que daría cero si todos ganamos lo mismo y daría 1 si un señor o señora tiene toda la riqueza, es que subió de 0.382 a 0.394, es una diferencia bastante significativa que marca una tendencia.

El otro índice es cuánto gana el 10% más rico respecto al 10% más pobre.  La pobreza aumenta desde 2019, la desigualdad aumenta desde 2019 con una economía que es 2.8% más rica.

En un país más rico, hay 50.000 pobres más y los salarios están igual que el año 2019.Se transfirieron 2000 millones de dólares del trabajo al capital. Para disminuir la pobreza se requiere aumento de salarios sobre todo en los hogares más vulnerables, empleos de calidad, mayores montos de cobertura en las prestaciones sociales, lo cual impactara indudablemente en la pobreza infantil.

 

domingo, 7 de abril de 2024

El modelo de la desigualdad se hace presente en el Uruguay.

 

El Instituto Nacional de Estadística (INE) de nuestro país publicó las nuevas cifras sobre pobreza y desigualdad correspondientes al 2023. Los datos nos traen nuevamente, como ha sido una constante en este gobierno, malas noticias, en particular para los más desfavorecidos. No todo está mejor que en 2019. 

Según las nuevas estimaciones, las personas que viven por debajo de la línea de pobreza son 10.1% del total del país, unas 350.000 personas, 50.000 más que en 2019. En relación con el año 2022, la cifra se mantiene relativamente estable, ya que 12 meses atrás se ubicaba en torno al 9,9%, un aumento del 0,2%. 

Con respecto al año 2019, la pobreza aumentó 1,3%, ya que se ubicaba en 8,8%. En el 2020, pandemia mediante, los niveles de pobreza treparon al 11,6%, y si bien mejoraron desde entonces, nunca volvieron al nivel del 2019. Las estimaciones de pobreza se obtienen a partir del cómputo de hogares que perciben ingresos por debajo de un nivel, denominado línea de pobreza, que para un hogar de una persona de Montevideo, dicho umbral se ubica en $ 19.519 por mes.

En cuanto a las características estructurales de la pobreza, algunos de sus rasgos estructurales no sólo no se han solucionado, sino que muestran signos de agravamiento. La pobreza infantil, para aquellos niños menores de 6, se ubicó en 20,1%, sin cambios significativos con el 2022, pero aumentando más del 3% con respecto al 2019, cuando se ubicaba en 17,0%. La pobreza también sigue siendo más severa en las personas afrodescendientes, se ubica en el 19,7%. También es mayor en los hogares en los que la referente es mujer, ya que casi duplica la pobreza de los hogares donde el referente es varón (8,8% contra 4,8%). 

Se ha instaurado un modelo de desigualdad: mientras el ingreso total de la Economía ha sobrepasado los niveles del 2019 (se estima que el PBI va a ser más de un 2% mayor que el de 2019), esto no ha derramado hacia la población de menores recursos. Estos resultados no son sólo responsabilidad de los problemas del dinamismo en la actividad económica. 

Es importante observar eñ Gasto Público que se destina a los temas sociales, el porcentaje del Gasto Público Social (GPS) con respecto al Producto Bruto Interno (PBI), es bajo. Sobre este indicador no se conocen estimaciones oficiales, sin embargo autoridades del gobierno han reconocido que el GPS con respecto al PBI era 25,8% en 2019 contra el 25% actual.

En este punto puede ser útil mirar lo que ha sucedido con los datos de desigualdad, que también fueron publicados durante esta semana por el INE, y que reflejan el punto que se desprende del párrafo anterior. De la única forma en la que puede aumentar la pobreza al mismo tiempo que aumenta el ingreso total de la economía, es con una distribución menos igualitaria del valor generado. La torta es más grande pero el pedazo que les toca a los que están más abajo en la distribución es menor. 

La desigualdad, medida a través del Índice de Gini (que vale 0 para una sociedad en la que todo el ingreso se distribuye de forma igualitaria y 1 si el ingreso se concentra en una sola persona) no ha parado de crecer en este período de gobierno. Este índice, que en 2019 se ubicaba en 0,383, trepó a 0,394 en el 2023. Un aumento de 1,1 no es nada despreciable dada la estabilidad que suele mostrar el indicador. Para que se mueva deben suceder hechos económicos de relevancia. 

Esta situación del Índice de Gini contrasta con lo sucedido durante el período 2007-2012, donde se logró reducir de 0,456 a 0,379. Incluso cuando la situación económica no permitió redistribuir más ingresos, la desigualdad se logró mantener relativamente estable. 

El resto de los indicadores de desigualdad publicados por el INE van en la misma dirección, aumento de la concentración de ingresos. Por ejemplo, el ratio de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre también aumentó durante este período de gobierno. En el 2019, lo que se apropiaba el 10% más rico era 11,1 veces más que lo que obtenía el 10% más pobre. Esta diferencia aumentó al 11,7% en el 2023.

Lo que ha sucedido con la desigualdad es aún más preocupante que lo sucedido con la pobreza, porque si bien la situación de la personas en situación de pobreza logró mostrar un abatimiento (aunque parcial) del deterioro sufrido en la pandemia, la desigualdad no ha parado de crecer. 

Estos resultados no son una mera casualidad estadística. Son resultado de las políticas aplicadas. Por ejemplo, a las ya señaladas referidas a la reducción del gasto público social. 

Podría argumentarse que la pandemia representó una crisis global y externa a posibilidades de gestión del actual gobierno. Sin embargo, los expertos sostienen que mientras la gran mayoría de los países del continente han retornado los niveles pre pandemia, Uruguay no. De hecho, según un informe de la CEPAL del 2022, Uruguay era uno de los tres países que no había retornado a los niveles de desigualdad pre pandemia. 

Los malos resultados en pobreza y desigualdad que el país presenta hoy en día no pueden por lo tanto asignarse a eventos que este gobierno no haya podido controlar. Los resultados son sanos hijos del modelo que actualmente se aplica en Uruguay. El modelo de la desigualdad que ya dice presente.

Fuente: “El modelo de la desigualdad dice presente” Rodrigo Gorga /Economista/.

 

jueves, 4 de abril de 2024

Queda un mes para llegar a las 270.000 firmas.

 

Se anunció este martes 2 de abril que se han recolectado 246.527 firmas y, por lo tanto, se está a 23.473 adhesiones de llegar al número necesario para que se habilite un plebiscito para reformar la seguridad social. La propuesta busca fijar en 60 años la edad jubilatoria, igualar las jubilaciones mínimas al salario mínimo nacional y eliminar las AFAP.

En abril se tienen que construir la hazaña de pegar el estirón de superar con creces, con mucha luz, las firmas que se necesitan, para así garantizar que el último domingo de octubre el pueblo pueda ir hacia una reforma que ponga a la seguridad en la Constitución de la Republica. En el último tramo de la campaña de recolección de firmas, el 13 y 14 de abril se harán “jornadas nacionales” de recolección de firmas, más allá de las “barriadas” que se realizan “todos los días”. Sería una hazaña porque viene a contrapelo de la decisión del Parlamento. Viene con una militancia espartana, con pocos recursos, con mucho amor.

La Constitución exige 270.000 firmas para realizar una consulta popular en simultáneo a la elección nacional, que se llevará adelante el 27 de octubre.

 

martes, 26 de marzo de 2024

El movimiento obrero, debe ser considerado el advenimiento del pueblo trabajador.

 

El movimiento obrero debe ser considerado como el advenimiento del pueblo trabajador a la vida pública, y así visto ese movimiento adquiere una importancia nacional. Va a entrar en la vida pública, en efecto, esa enorme masa de hombres que había creído hasta ahora en sus intereses que sus intereses consistiría,  y su deber, en trabajar en silencio, ajenos a toda agitación popular, el estrecho esfera de acción en que ejercían su oficio. He aquí una clase social numerosísima y poderosa, por tanto que había vegetado hasta ahora entre nosotros sin que se ocupase solidariamente sus intereses ni de dar muestras de vida, y que de pronto despertada por el rumor de las luchas que sostiene esa misma clase social en casi todas las naciones del mundo civilizado se dispone a hacer valer sus aspiraciones y derechos de una manera inteligente y eficaz. Saludémosla

(Reconocimiento del José Batlle y Ordoñez al Movimiento obrero en 1896. Fuente: Delia-Miraldi (1980) Historia del movimiento obrero en el Uruguay. Montevideo, EBO página 55)