miércoles, 23 de diciembre de 2020

Gobierno reglamentó ley que limita el derecho a reunión y estableció qué organismos actuarán

 

La “supervisión y fiscalización” queda en manos de los ministerios de Salud Pública, Defensa e Interior, junto con los gobiernos departamentales y los comités de emergencia.

El Poder Ejecutivo completó este martes, con la publicación del decreto reglamentario, el proceso para la puesta en vigencia de las nuevas disposiciones que limitan de forma transitoria el derecho a reunión por riesgos sanitarios, tras la aprobación el viernes de una ley que legisló sobre este punto, previsto en el artículo 38 de la Constitución. 

El decreto señala que la reglamentación procura “la debida ejecución” de lo dispuesto en la ley, “coordinando y precisando las acciones de los diversos organismos públicos en la materia”. 

En ese sentido, designa en el artículo 2 a los ministerios de Salud Pública, Defensa e Interior, y los gobiernos departamentales. Estos se encargarán “en forma coordinada” de “la supervisión y fiscalización cuando se produzcan aglomeraciones de personas con notorios riesgos sanitarios o de reuniones que se realicen a contravención de la normativa”. 

Para esos efectos, también funcionarán “en forma permanente” los Comités Departamentales de Emergencia y los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales, a los cuáles se “podrá” sumar un representante de la Fiscalía. El decreto señala que estos órganos departamentales “coordinarán y ejecutarán todas las acciones encomendadas por el Poder Ejecutivo y los gobiernos departamentales en sus respectivas jurisdicciones”. 

Todos los actores públicos mencionados, según dictamina el artículo 4, “podrán requerir en forma inmediata y directamente la intervención de otros organismos públicos”.

Respecto de qué se considera aglomeración, el decreto repitió lo establecido en la ley: “La concentración, la permanencia o la circulación de personas, en espacios públicos o privados de uso público, en las que no se respeten las medidas de distanciamiento social sanitario, ni se utilicen los elementos de protección personal adecuados”.

También establece sanciones ante incumplimientos de la ley de entre 30 y 1.000 Unidades Reajustables (de 38.743 a 1.291.440 pesos), cuya recaudación irá al Fondo Covid-19.

(Fuente: La Diaria 23 de diciembre de 2020)

martes, 22 de diciembre de 2020

Acción Sindical Uruguaya realizó congreso de “relanzamiento” y decidió apostar a la formación para fortalecer al movimiento sindical

 

Se reeligió a Teresita Capurro como presidenta, y Héctor Florit fue electo para el Consejo Directivo.

La semana pasada se llevó a cabo el XIV Congreso de Acción Sindical Uruguaya (ASU), denominado “Alberto Melgarejo”, en el que se renovó a Teresita Capurro como presidenta de la Comisión Directiva y se eligió a Héctor Florit y Hugo Barretto como integrantes del organismo, siendo sus suplentes Andrea Moreni, Alfredo Minchilli y Carlos Casalás. En la actividad participó el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, quien destacó “la importancia histórica de ASU en la construcción del movimiento sindical uruguayo y en su proyección futura”, según informa el comunicado de ASU sobre el congreso. La elección de las autoridades de la organización significó la vuelta de Florit a un lugar relevante en la militancia en ASU, después de ocupar durante 15 años cargos de gobierno, ya que estuvo cinco años en el Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública y diez años en el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP).

 

En diálogo con la diaria, Florit dijo que este congreso representó una especie de “relanzamiento” de ASU y dijo que la organización “pretende seguir siendo una corriente de opinión unitaria con un sentido profundamente humanista, con valores vinculados históricamente a la izquierda cristiana, con un fuerte compromiso en la construcción del movimiento de los trabajadores”. Florit dijo que ASU entiende que en la actual coyuntura “lo más relevante es apoyar la formación sindical de los cuadros sindicales y gremiales”, y contó que la corriente sindical tuvo un papel importante en la formación de sindicalistas durante la recuperación de la democracia. “Creemos que tenemos que insistir con este aporte, que es de fortalecimiento del movimiento sindical, de apoyo a otras organizaciones sociales. Tradicionalmente ASU estuvo muy vinculada a la cultura y al cooperativismo. También está el americanismo, la patria grande latinoamericana, y la vinculación con la Central Latinoamericana de Trabajadores, y por eso el tema del trabajador migrante siempre fue una preocupación”, agregó.

 

Una de las resoluciones del congreso es promover y apoyar “a las organizaciones populares y de la sociedad civil que nuclean y defienden los derechos de las y los trabajadores y sus familias, incluyendo la prestación de servicios de apoyo social y legal a trabajadoras y trabajadores inmigrantes y en situación de precariedad laboral”.

 

Florit dijo que durante los gobiernos anteriores hubo una “expansión cuantitativa” de los afiliados al movimiento sindical que casi triplicó el número, y eso “no siempre se acompasó –era imposible– con la formación sindical”. “Hoy hay una movimiento sindical con una enorme capacidad cuantitativa en una coyuntura mucho más difícil que en el momento del crecimiento. Hoy está la gente, pero se necesita una determinación para enfrentar la situación muy compleja, porque cambió la orientación del gobierno, hay una definición de trabajar para derogar la parte más regresiva de la LUC [ley de urgente consideración], y hay una coyuntura en la cual la participación tiene restricciones no sólo ideológicas sino sanitarias”, dijo el ex consejero del CEIP.

 

Otra coyuntura

Tanto él como Capurro ocuparon cargos en los gobiernos del Frente Amplio (FA), y Florit reconoció que eso los alejó de ASU. Consultado sobre esa situación, el ex consejero dijo que “el acceso del FA al gobierno tensionó una vocación del propio FA, pero también de las organizaciones sindicales de participar en el gobierno”, y puso como ejemplo que para la Federación Uruguaya de Magisterio “desde 1945 la participación en el CEIP era una meta”.

 

“La coyuntura política y la visión progresista suponían un compromiso en la gestión del Estado, pero eso simultáneamente restaba cuadros a las propias organizaciones sociales para cumplir a cabalidad con el Estado democrático. En esta tensión me parece que no fueron solamente ASU o [el gremio de] Magisterio o el PIT-CNT los que aportaron cuadros a la gestión de gobierno, sino que fueron todas las organizaciones sociales, y algunas no tuvieron la capacidad para formar los cuadros de relevo que la situación requería. Quizás durante 15 años, un gobierno progresista habilitó un espacio de negociaciones, de avances en las luchas gremiales, y no siempre la falta de esos cuadros fue tan evidente. Hoy la situación es más compleja y resulta imprescindible la tarea de formación”, dijo el dirigente.

 

Florit fue quien en el congreso hizo “una semblanza de la trayectoria militante, el compromiso sindical y la calidad humana” de Alberto Melgarejo, fallecido en 2017. “El congreso contó con la participación y homenajeó a dos grandes dirigentes sindicales asuistas, Mitil Ferreira y Ruben Márquez, quienes desempeñaron un importante rol en la CNT [Convención Nacional de Trabajadores], en la lucha contra la dictadura y en la reorganización del movimiento sindical en el PIT [Plenario Intersindical de Trabajadores], cuya fundación se realizó en la sede de ASU”, informa el comunicado de la organización. La formación tendrá como base “las mejores tradiciones” de ASU en el tema y “nuevos enfoques tanto en los contenidos como en la metodología, abarcando diferentes temáticas (relaciones de trabajo; economía laboral; seguridad social; historia del movimiento sindical; competencias de liderazgo y negociación; comunicación; salud, ambiente y seguridad en el trabajo; autogestión, cooperativismo y asociativismo; historia de las ideas; entre otros)”.

(Fuente: La Diaria, 22 de diciembre de 2020)

lunes, 21 de diciembre de 2020

Reglamentacion del derecho de reunion y otros derechos constitucionales

 

                             Ley 19.932

 

Reglaméntanse los arts. 37° y 38° de la Constitución de la República por los plazos que se determinan.

 (5.463*R)

 

                          PODER LEGISLATIVO

   El Senado y la Cámara de Representantes de la República Oriental del Uruguay, reunidos en Asamblea General,

 

                            DECRETAN:

 

                          CAPITULO I

              REGLAMENTACIÓN DEL ARTÍCULO 38 DE LA

                  CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA

Artículo 1

  Limítase transitoriamente, y por razones de salud pública, el derecho de reunión consagrado por el artículo 38 de la Constitución.

  Suspéndense las aglomeraciones de personas que generen un notorio riesgo sanitario por el plazo de sesenta días desde la publicación de la presente ley, entendiéndose como tales, la concentración, permanencia o circulación de personas en espacios públicos o privados de uso público en las que no se respeten las medidas de distanciamiento social sanitario, ni se utilicen los elementos de protección personal adecuados, tales como tapabocas, mascarillas, protectores faciales y otros elementos de similar naturaleza, según el caso, destinados a reducir la propagación de enfermedades contagiosas.

Artículo 2

   Facúltase al Poder Ejecutivo, a través de los Ministerios competentes y a los Gobiernos Departamentales en sus respectivas jurisdicciones, a disponer el cese de aglomeraciones de personas que generen un notorio riesgo sanitario y de reuniones que se realicen en contravención de las medidas sanitarias y protocolos dispuestos por la autoridad competente.

   Dicha facultad deberá ejercerse en cumplimiento de los principios de igualdad, no discriminación y razonabilidad conforme a criterios sanitarios.

Artículo 3

   Quien infrinja las disposiciones de la presente ley, será advertido por la autoridad competente e instado a desistir de su actitud.

   El Poder Ejecutivo podrá aplicar sanciones por los incumplimientos a la presente ley las que podrán consistir en: apercibimiento, observación y multa de 30 a 1000 Unidades Reajustables, sin perjuicio de las acciones penales que pudieren corresponder.

   El monto recaudado por concepto de las multas eventualmente aplicadas será destinado al "Fondo Solidario Covid-19" creado por la Ley N° 19.874, de 8 de abril de 2020.

Artículo 4

   El Poder Ejecutivo podrá prorrogar por única vez y por el término de treinta días el plazo previsto en el artículo 1° de la presente ley.

 

                              CAPITULO II

                REGLAMENTACIÓN DEL ARTÍCULO 37 DE LA

                     CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA

Artículo 5

   Prohíbese el ingreso de personas al país por las fronteras terrestres, marítimas, fluviales y aéreas -cualquiera sea su modalidad- desde la fecha de promulgación de la presente ley y hasta el 10 de enero de 2021 inclusive.

Artículo 6

   Exceptúanse de la prohibición dispuesta en el artículo anterior a las personas que cumplan algunas de las siguientes condiciones:

 

   A) Los transportistas internacionales de bienes, mercadería,

      correspondencia y ayuda humanitaria y sanitaria.

   B) Los pasajeros que acrediten haber adquirido su pasaje para el ingreso al país hasta el 16 de diciembre de 2020 inclusive, siempre que a esa fecha contaran con las autorizaciones necesarias en su caso.

Artículo 7

   Facúltase al Poder Ejecutivo a prorrogar por única vez y por hasta sesenta días el plazo de la medida adoptada en el artículo 5° de la presente ley, así como a disponer otras excepciones además de las previstas en el artículo 6°, en aquellos casos en los cuales se justifique y acredite la necesidad de las mismas.

 

   Sala de Sesiones de la Cámara de Representantes, en Montevideo, a 19 de diciembre de 2020.

  

 

domingo, 20 de diciembre de 2020

La O.I.T tiene algo para decir sobre la forma de manejar la crisis sanitaria. Sería importante escucharla


En la Revista Derecho Laboral, numero 277, correspondiente al trimestre enero-marzo de 2020, ya se daban algunas pistas jurídicas del modo en el cual se podía enfrentar la crisis sanitaria en nuestro país. Las recomendaciones se basan en normas de la OIT, la misma OIT que realizo recomendaciones a Uruguay sobre su modo de negociación colectiva, que tuvo amplia repercusión periodística el año pasado. El prestigio de la OIT en nuestro país, en todos los actores sociales (trabajadores, empresarios y estado), es innegable.

En el tema que hoy nos tiene en vilo, la crisis sanitaria, la OIT también tiene algo para decirnos; sería saludable que le prestáramos atención, con el mismo ahínco que lo hicimos en tiempos preteritos.

Precede a esta nota, un pequeño resumen de la norma (en formato foto , de una pagina,de la Revista Derecho Laboral), para no volver tedioso el asunto; agrego tambien, para los más interesados  el link que les permitirá tener acceso a la totalidad de la norma: https://www.ilo.org/dyn/normlex/es/f?p=NORMLEXPUB:12100:0::NO::P12100_ILO_CODE:R205

sábado, 5 de diciembre de 2020

Que jugador Bigote López(!)

 


El viernes, tras derrotar a Tacuarembó FC por tres goles contra dos, Villa Española consiguió el ascenso a la primera división del fútbol uruguayo. Su capitán, el Bigote López, festejó en el estadio Charrúa con una musculosa que decía: «Un barrio autogestionado, un barrio organizado, es un barrio de primera». Los futbolistas vivieron la obtención del vicecampeonato de la segunda división con mucha intensidad, pero sabiendo que es un recorrido que hace mucho tiempo vienen disfrutando, vinculado a la construcción del club y a la forma en la que se trabaja para hacerlo. «Fue la máxima alegría. El barrio lo recibió de una manera increíble, espectacular, y eso nos pone más contentos», expresó el Bigote, que juega con la número 8. El capitán tiene claro que el fútbol es una caja de resonancia; por eso, aprovecha la televisación de los partidos para visibilizar reclamos relacionados con el deporte y otras luchas sociales.

En uno de los encuentros del último campeonato el delantero se levantó la remera para llamar la atención de las cámaras y los televidentes. «¿Usted sabe cuánto cobra un jugador de la segunda división profesional?», decía la musculosa que mostró. Indignado, se preguntó cómo puede ser que los funcionarios de la Asociación Uruguaya de Fútbol ganen más que los jugadores de la B –que perciben un salario líquido de 17 mil pesos–, cuando son los actores y quienes «mueven la maquinita». Pero, además, dijo presente cuando hizo un gol, y mostró una camiseta en la que se leía: «Todos somos familiares», con la margarita deshojada. «Entiendo que una persona pública debe comprometerse con la sociedad y más todavía con las organizaciones sociales que tienen una lucha de muchos años. Yo lo siento y milito por ahí», comentó. Para el icónico jugador, este deporte ha dejado sus orígenes de diversión para convertirse en un negocio multimillonario: «En ese camino se están perdiendo los objetivos de compromiso que deben tener los clubes sociales con el barrio». Criticó que, la mayoría de las veces, el fútbol –máxima expresión popular en Uruguay– se rija por la lógica de que ganar es todo y perder es la muerte: «A mí me parece que tiene otro costado, que se relaciona con juntarnos, vernos, tejer redes y crear comunidades, y a eso no se le está hincando el diente».

Hace más de cinco años, junto con una barra de amigos, López empezó a pensar cómo cambiar la institución de manera que el disfrute y la felicidad sean lo primero, pero siempre con la mira puesta en que el fútbol sirva como herramienta de transformación social. En el Villa se optó por ese camino, el de la autogestión, el respeto, el compromiso y el sentido de pertenencia: «Se eligió poner el foco no sólo en lo deportivo, sino también en lo social, y apostar a que ambos aspectos se potencien. Es un círculo virtuoso lo que está viviendo la institución en este momento». Al haberle dado este impulso, más gente se arrima al club, más actividades se organizan y estas salen mejor. Pensando en lo más mezquino –en dinero–, al abrir la base social el club captó nuevos socios –este año, 90– y vendió muchas más camisetas. En concreto, unas 1.100 personas compraron la indumentaria del club, que durante 2020 sacó dos ediciones especiales: una por el 20 de mayo –en apoyo a la lucha de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos– y otra con la bandera de la diversidad, para utilizar en setiembre.

El club trabaja para adentro y para afuera, conviviendo con miles de contradicciones, pero sabiendo para qué lado ir. Busca promover el intercambio, generar conciencia, priorizar la educación en las divisiones juveniles e impulsar la lectura y las salidas grupales a espectáculos culturales. El año pasado, cuando al plantel de primera división se le propuso ir a ver una obra de teatro, se descubrió que más de la mitad nunca había tenido esa experiencia. Se organizó una charla posterior con los actores y muchos de los futbolistas se entusiasmaron a tal punto que continuaron yendo por sus propios medios a ver otras propuestas. Hace casi tres meses, en setiembre, el club le abrió la puerta al periodista y relator Martín Rodríguez para que diera una charla llamada «¿Qué nos impide hablar de diversidad en el deporte, y en particular en el fútbol?». «Lo que nosotros hacemos es tirar pautas que nos parecen buenas para salir un poco de esa burbuja del fútbol. Obvio que no les podés llegar a todos ni hay que obligar a nadie, pero hay cambios que, para mí, son alucinantes», dijo el Bigote.

El Villa siempre tuvo arraigo en el barrio que lleva el mismo nombre, básicamente unido a la pelota. Los vecinos de la zona pueden ser hinchas de Peñarol, Nacional u otro cuadro, pero el amarillo y rojo no falta prácticamente en ninguna casa. Hay una identidad que viene con el barrio desde mucho tiempo atrás –por ejemplo, desde la década del 30–, atada a las luchas de los trabajadores de la fábrica Funsa, a quienes los vecinos apoyaban organizando ollas populares. «Villa Española tiene dinamita de barrio y de vínculos muy fuertes. Lo que queríamos era revitalizar eso y resignificarlo», aseguró Cazarré. Cuando todo en el mundo –en particular, en los cuadros de fútbol– tiende a funcionar promoviendo el individualismo, lo más contrahegemónico es juntarse y construir colectivamente. «Creo que esto llevó a un deterioro, que viene de mucho tiempo, de los vínculos sociales en los barrios, y Villa Española no escapaba a esa realidad. Se buscó ir en contra de eso», puntualizó.

(Extracto de la nota “El club que subió a primera y ve el fútbol como herramienta para la transformación social .Un barrio de primera”. Autor: Anaclara Trengone. Brecha N° 1828)

 

viernes, 20 de noviembre de 2020

Jorge Luis Borges


                He asistido, por primera y ulitma vez, a un juicio oral.

jueves, 19 de noviembre de 2020

Paginas de nuestra historia (VIII)

 

El 4 de agosto de 1972, los oficiales de la Armada, reunidos en una asamblea del Club Naval manifiestan un profundo repudio a cualquier forma de subversión. Sin embargo, esta arma hace suya varias “banderas” de la “subversión (Caula y Silva: 2013, 152).

Cuando hacia mediados de 1972 el MLN había perdido ya toda capacidad real de imponer sus objetivos estratégicos por la vía militar, sus dirigentes entablaron confusas negociaciones de paz con las Fuerzas Armadas (FFAA), que inicialmente no prosperaron. El MLN, cada vez más diezmado, continuó con las operaciones militares por un breve período, aunque finalmente fue derrotado por completo.

Una vez que se produjo la derrota definitiva, la cúpula de la organización hizo otro intento de negociación con los militares. Ofreció la información que había acumulado durante esos años sobre la corrupción de las élites políticas y económicas a las FFAA para que tomaran en sus manos y continuaran ese combate. Hubo entonces (antes y después de esas negociaciones, dentro y fuera del MLN, así como dentro y fuera de la izquierda) muchos que creyeron que había una fracción de militares nacionalistas y honestos que estaba llamada a ser un factor central en el cambio de rumbo que el país requería.

A esa altura algunos sectores de las FFAA se habían convencido (aparentemente) de que la corrupción política y económica era la causa de la actividad guerrillera. En fecha tan temprana como el 23 de setiembre de 1972, en oportunidad de un desfile militar y homenaje público a José Artigas cuando se cumplían 122 años de su muerte, el brigadier general (aviador) José Pedro Jaume, en representación de las FFAA, dijo: “No queremos ganar sólo la batalla; queremos ganar la guerra. Y la lucha no ha terminado ni terminará si además de extirpar el cáncer, no emprendemos con igual energía la tarea patriótica de remoción de las causas de la violencia […]. Tan enemigos son los que ocultos tras un seto asesinan a mansalva o aquellos que, incapaces de ningún acto de valor, descargan su cobardía y su frustración sobre el que encuentran desprevenido e inerme. Tan enemigos como éstos, repito, son los agiotistas, los usureros, los contrabandistas, los especuladores, los estafadores del erario público”. Poco más de un mes y medio antes, el 4 de agosto de 1972, los oficiales de la Armada, reunidos en una asamblea del Club Naval, habían sostenido ya que el país se enfrentaba no solamente a una sino a variadas formas de subversión. Ese día los oficiales navales identificaron no menos de seis: “la que empuña las armas para asesinar cobardemente”, “la que expolia la economía nacional”, “la que usurpa al pueblo el producto de su trabajo”, “la que propende a la corrupción moral, administrativa y/o política”, “la que practica el agio y la especulación en desmedro de la población”, y “la que compromete la soberanía nacional”(Corti: 2014, revistaajena).